Alimentación Complementaria de los Seis a Doce Meses

A partir de los 6 meses, la lactancia exclusiva (materna o artificial) no basta. Y se hace preciso introducir en la dieta alimentos distintos de la leche (alimentación complementaria). Aun así, la leche (preferiblemente materna) debería seguir siendo la principal fuente nutritiva durante todo el primer año de vida.

 ¿Qué alimentos se introducen?

Entre los 6 y 12 meses se pueden introducir prácticamente todos los alimentos. Las excepciones son la leche entera, la miel, pescado, embutidos (ambas no recomendables antes de los 12 meses), en niños con historial de atopías familiares no introducir antes del año fresa, chocolate, cítricos, huevo y los frutos secos (en este caso, no antes de los 3 años por el riesgo de atragantamiento).

Existen algunas reglas fundamentales que es importante tomar en cuenta al inicio de la ablactación:

  • Establecer HORARIO constantes, por ejemplo: desayuno 9 horas, comida 15 horas y merienda 20 horas. Nosotros recomendamos iniciar con el horario de la comida 7 a 10 días, posteriormente sumar el desayuno mismo tiempo y finalmente la cena.
  • NO distractores: televisión, juguetes etc.
  • El alimento NO es un castigo y mucho menos un premio.
  • NO tiene que terminar todo el alimento, al inicio es suficiente con algunas probaditas.

- Los cereales aportan energía en forma de hidratos de carbono. Los hay sin gluten (procedentes sobre todo de arroz, maíz, mijo y tapioca) y con gluten (trigo, cebada, avena, centeno). Hay mucha controversia en cuanto a la edad de introducción del gluten por su posible relación con el desarrollo de enfermedad celíaca. Hoy en día, se recomienda introducirlo en pequeñas cantidades a los 6 meses de vida.

- Las verduras y hortalizas: tienen vitaminas, minerales, almidón y fibra. Es mejor elegir vegetales variados y hervirlos con una pequeña cantidad de agua, cocinarlos al vapor o en olla a presión para perder menos vitaminas. No conservar más de 24 horas en refrigeración.

- Las frutas son ricas en fibra y vitaminas. La vitamina C se pierde por oxidación exponencialmente con el tiempo transcurrido tras exprimir la fruta. Por ello debe consumirse enseguida. Por otro lado, el jugo de fruta no debería darse nunca en biberón, porque aumenta el riesgo de caries. Hay que evitar jugos comerciales que son muy ricos en azúcares.

- La carne y pescado son de origen animal. Son ricos en proteínas, hierro y zinc. Deben darse al menos tres veces por semana. Los ácidos grasos que hay en el pescado son importantes para el desarrollo neuronal.

- Las vísceras (hígado, sesos,…) no tienen ventajas nutricionales sobre la carne magra. Tienen mucha grasa y tienen riesgo de contaminación por parásitos, tóxicos y hormonas. Por ello no se recomiendan. Tampoco el caldo de carne que no tiene valor nutritivo.

- Los huevos deben consumirse siempre cocidos por el riesgo de transmisión de Salmonella y para que la clara se digiera mejor.

- Las legumbres: tienen hierro, aunque de menor calidad que el de la carne. También aportan fibra. Al principio se deben ofrecer sin piel para evitar los gases.

- El aporte de agua cuando el bebé está alimentado sólo con leche, es suficiente a través de ésta. Pero, a partir de la introducción de la alimentación complementaria, conviene ofrecer agua  para asegurar cubrir las necesidades una a tres onzas al día.

- La leche y derivados: de los 6  a los 12 meses de vida se recomienda dar unos 300-500 ml de leche o derivados al día. Según el contenido en la dieta de otros alimentos de origen animal. Se recomienda esperar hasta los 12 meses para tomar leche entera de vaca. Es pobre en hierro y su ingesta precoz puede causar sangrado intestinal microscópico. La leche descremada o semidescremada tiene mucha menos energía y vitaminas liposolubles que la leche entera de vaca. Y ofrece un exceso de calorías en forma proteica, por lo que no se recomienda antes de los 2 años.

- No se debe añadir sal o azúcar a las comidas antes del año de vida.

¿Cómo introducirlos?

Se aconseja introducir los nuevos alimentos de uno en uno. Separarlos al menos 2 a 3 días para que el niño se vaya acostumbrando a cada sabor y poder saber qué alimento es el causante en caso de reacción alérgica. Al principio en pequeñas cantidades. Y aumentar poco a poco la cantidad y consistencia.

A los 6 meses la mayor parte de los niños se pueden sentar con apoyo y están perfectamente capacitados para  comer con cuchara Hay que evitar de forma paulatina a partir de entonces el biberón. Su uso prolongado incrementa el riesgo de caries y de problemas de oclusión dental.

A los 8 meses los niños pueden comenzar a masticar y tragar alimentos triturados en pequeñas porciones. Empezar más tarde puede causar dificultades posteriores en la masticación.

A los 9-12 meses los niños tienen habilidad manual para comer por sí mismos y beber de un vaso con las dos manos. Pueden comer los alimentos preparados para el resto de la familia con sólo pequeñas adaptaciones. Por ejemplo cortados en trozos pequeños y comer con la cuchara o con los dedos.

Después de los 18 meses se podrá incluir a la dieta familiar –Lo que como yo-comen los niños-. Si nuestra dieta no es muy saludable, es buena oportunidad para mejorarla.

 

¿Qué grupo alimenticio introducir?

En el momento actual no parece haber razones científicas que justifiquen un orden concreto de introducción de los diferentes alimentos entre los 6 y 12 meses, incluso para aquéllos considerados como más alergénicos.

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